El
siglo XIV fue un período de turbulencia y cambio
para Escocia. El rey inglés Edward I apodado
“ el Martillo de los Escoceses” redujo a ese
país a un mero estado. En 1297 William Wallace
derrotó a los ingleses en la batalla del Puente
de Stirling y se convirtió en el “Guardian de
Escocia” pero no por mucho tiempo. El 22 de
julio en la batalla de Falkirk el ejército de
Edward I derrotó a Wallace, obligándolo a huir
y a renunciar a su posición de Guardian de Escocia.
John Balliol,
tío de John The Red Comyn, fue rey de Escocia
entre 1292 y 1296 pero solo técnicamente ya
que se había rendido ante Edward I en 1292.
Fue este el hombre a quien Wallace quiso colocar
nuevamente en el trono de Escocia. Cuando el
padre de Robert The Bruce muere en 1304 el se
dio cuenta de que competía con la familia Comyn-Balliol
por el trono de Escocia.
Wallace
se mantuvo cautivo por años hasta que finalmente
en 1305 fue entregado y capturado mientras descansaba
en Robroyston cerca de Glasgow. Fue enjuiciado
por traición y brutalmente ejecutado el 24 de
agosto de 1305. Después del juicio, fue llevado
a Smithfield, en donde su cuerpo fue desmembrado,
y colgado para posteriormente ser decapitado.
El cruel
rey Edward I envió partes del cuerpo de Wallace
a lugares como Berwick, Stirling, Perth y Newcastle
para exhibirlo. La cabeza de Wallace estuvo
exhibida en London Bridge como advertencia a
futuros rebeldes.
William
Wallace inspiró a muchos hombres de su época
debido a su coraje y a su brillante táctica
militar; uno de ellos fue Robert The Bruce.
Robert
The Bruce sabía que para poder reclamar el Trono
de Escocia debía eliminar a su mayor obstáculo,
ese obstáculo era John The Red Comyn, el sobrino
del exiliado Balliol. Comyn era poderoso. Robert
The Bruce ideó un plan para llegar a un acuerdo
con Comyn. Se reunieron el 10 de febrero de
1306 en Greyfriars, Dumfries pero no llegaron
a un acuerdo; si no que por el contrario Comyn
enfureció al saber que Robert The Bruce quería
darle tierras a cambio de que le brindase apoyo
para ser rey.
Ambos estaban
enfurecidos y Robert The Bruce, en un momento
de ira, sacó su daga y mató a John Comyn. Pese
a los acontecimientos, el 25 de marzo de 1306,
Robert The Bruce fue coronado rey de Escocia
en el palacio de Scone.
Fue perseguido
por los seguidores de Comyn y posteriormente
derrotado en la batalla de Methven.
Su familia
fue enviada al castillo de Kildrummy en Aberdeenshire
para su propia seguridad, pero en septiembre,
su esposa e hija fueron encarceladas y luego
su hermano Neil fue colgado. Robert The Bruce
viajó desde Kintyre hacia la isla de Rathlin
pero poco se supo de su paradero hasta su regreso
a Escocia en febrero de 1307.
Bruce era conciente de su posición y de la
fuerza del ejército inglés. Sabía que la única
forma de tener éxito era iniciar un ataque estilo
guerrilla, con la intención de desmoralizar
y asustar a las fuerzas aliadas
en su contra. Robert The Bruce emboscó
a las fuerzas de John
Mowbray en Glen Trool, Galloway, también derrotó
a Aymer de Valence en Loudon Hill cerca de Kilmarnock
pese a su desventaja numérica. Parecía que todo
iba bien para Robert The Bruce pero la más alentadora
noticia fue algo que Robert The
Bruce esperaba desde hacía mucho tiempo, la
muerte del rey Edward I “el Martillo de los
Escoceses”.
Links Relacionados:
Castillo
de Stirling /
Declaración de Arbroath / Abadía
de Arbroath
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