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Linlithgow |
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Mary
Stuart (1542-1587)
(Parte I)
Mary Stuart nació en el Palacio de
Linlithgow, Escocia el 7 de diciembre
de 1542. Era hija del rey James V de Escocia y de su esposa francesa, Mary
of Guise. Su padre falleció sólo unos pocos días después
de su nacimiento, por eso Mary de tan solo una semana de vida, se convirtió
en reina de Escocia el 14 de diciembre de 1542. Fue coronada en el Castillo
de Stirling el 9 de septiembre de 1543.
Mary estaba emparentada a los Tudors. Su abuela fue Margaret Tudor, la hermana
mayor de Henry VIII. Margaret Tudor se había casado con el rey James
IV de Escocia y su hijo James V, fue el padre de Mary. Henry VIII era por
consiguiente su tío abuelo y ella y Elizabeth eran primas.
Mary es llevada al Castillo de Dumbarton antes de ser trasladada a Francia.
Henry VIII deseaba que la pequeña Mary fuese la futura prometida
de su hijo Edward, y en 1544 sus fuerzas invadieron Escocia en un intento
de forzar esa unión, pero fracasaron. En 1548, Mary fue enviada a
Francia para casarse con Dauphin Francis, el hijo mayor del rey de Francia,
después Francis II. Su madre, Mary of Guise se desempeñó
como regente en Escocia.
En 1559 el rey de Francia muere en un accidente y con tan sólo 17
años, Mary se convierte en reina de Francia. Esto alarmó a
Elizabeth, ya que tanto ella como su gobierno temían que los franceses
también ahora reclamasen el trono inglés. Los franceses simplemente
no estaban en posición de hacer esto. La posición de Mary
of Guise en Escocia era débil y estaba peleando por sobrevivir en
un país que ahora era protestante. Los franceses no podían
atacar a Inglaterra cuando el poder francés en el país a través
de Mary y de su madre francesa era tan frágil. Por este motivo, los
ministros de Elizabeth le rogaron que ayudase a los escoceses contra su
gobierno católico. Ella estuvo de acuerdo. William Cecil fue enviado
a Escocia para negociar la paz con los escoceses; y él desempeñó
un papel muy importante en la confección de un tratado con el gobierno
escocés, que garantizaría la paz entre los dos reinos. Mary
nunca ratificó el Tratado de Edimburgo.
A Mary siempre se la vio como una amenaza importante para Elizabeth. Muchos
católicos no reconocían a Elizabeth como la verdadera reina.
No reconocían el matrimonio de su madre, Anne Boleyn, con Henry VIII,
en otras palabras, creían que no podía ser reina porque era
una hija ilegítima.
Elizabeth era protestante y Mary católica.
Durante muchos años los católicos conspiraron para destronar
y asesinar a Elizabeth con el propósito de poner a Mary en el trono.
La misma Mary no reconocía a Elizabeth como verdadera reina y creía
que ella era la reina de Inglaterra. A veces se refería a sí
misma como tal. La relación entre Mary y Elizabeth siempre fue muy
difícil. Como reinas y primas, simulaban ser amigas. En películas
y novelas, a Elizabeth siempre se la representa como una reina cruel hacia
Mary pero en realidad esto no era cierto.
Mary llevaba casada tan solo un año cuando Francis II muere. Mary
decidió regresar a Escocia ya que no deseaba vivir bajo el dominio
de su suegra Catherine de Medicis. Su regreso fue muy necesario ya que su
madre, Mary of Guise, había muerto en junio de 1560. En agosto de
1561 Mary llegó al Puerto de Leith en Edimburgo, fue recibida por
tan sólo unos pocos nobles. Debido a que ella seguía negándose
a firmar el Tratado de Edimburgo, Elizabeth le negó el paso a su
prima a través de Inglaterra por lo tanto Mary tuvo que navegar de
Calais a Leith directamente.
Pero la noticia de su arribo pronto llegó a su gente y multitudes
le daban la bienvenida.
Ver Parte II
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Mary Stuart
por Norman Trench

Henry VIII

Elizabeth

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