![]() |
|
|
||||
![]() ![]() ![]() ![]()
|
La Abadía de
Arbroath está ubicada cerca del centro del pueblo de Arbroath el cual se
encuentra a 17 millas al nordeste de Dundee. El pueblo fue construido hace
alrededor de 800 años. El atractivo
principal de esta localidad es la Abadía de Arbroath lugar en el que se
escribió y firmó la Declaración de Arbroath el 6 de abril de 1320. En 1178 el Rey
William I de Escocia fundó el monasterio de Arbroath para un grupo de
monjes. También otorgó tierras y destinó mucho dinero a la Abadía; a
su muerte, el 4 de diciembre de 1214 su hijo Alexander II llevó el cuerpo
de su padre a su lugar de descanso frente al Altar Mayor. En ese momento
la Abadía estaba parcialmente construida. En 1272 parte de la
Abadía se incendia y el campanario y sus campanas se destruyen
completamente. El momento más
importante en la historia de la Abadía fue cuando Bernard de Linton fue
su abad y se escribe en su interior la Declaración de Arbroath.
La Declaración de Arbroath fue la carta escrita al Papa Juan XXII en nombre de Robert the Bruce y fue firmada por la mayoría del pueblo escocés del siglo XIV. Esta carta le pedía a su Santidad que presione al Rey Edward II de Inglaterra para reconocer a Robert The Bruce como el legítimo Rey de Escocia; y también le solicitaba quitar la excomunión que se había establecido sobre la persona de Robert después de que éste asesinara a Red Comyn en una iglesia en Dumfries en 1306. La fama de la carta se debe a esta frase: Mientras cien de nosotros estén con vida, nunca y bajo ninguna condición aceptaremos la supremacía inglesa. No es por la Gloria, ni Riqueza, ni por el Honor que peleamos, sino por la Libertad, sólo por ella, a la cual ningún hombre honesto renuncia, excepto con su propia vida Otro punto
importante que dicha declaración destaca es que en el futuro, el Rey de
Escocia sólo podrá reinar con la aprobación del pueblo Escocés. La Declaración
persuadió a su Santidad a intervenir y a tratar de que las dos naciones,
Escocia e Inglaterra lleguen a un acuerdo de paz,
pero no resultó. Ningún otro momento
histórico en la vida de la Abadía de Arbroath fue tan glorioso como el
de la firma de la Declaración. En 1350 la Abadía
fue atacada por las fuerzas inglesas y en 1380 el fuego la terminó de
destruir. Llevó más de 20 años reparar sólo el daño causado por el
fuego. El 29 de enero de
1446 el abad delegaba la mayoría de sus funciones no religiosas, poderes
y privilegios a la familia Ogilvy y James Ogilvy fue nombrado Abad pero
Alexander Lindsay llega a Arbroath con un grupo de seguidores para
desafiar ese nombramiento. El resultado de este desafío fue La Batalla de
Arbroath que se desató frente a la Abadía y luego se extendió por todo
el pueblo y en la cual murieron alrededor de 600 personas. La riqueza y el
poder de la Abadía de Arbroath tuvieron otras consecuencias no deseadas
en los años venideros. A principios del 1500 Arbroath se convierte en una
mercancía que se intercambiaba entre los poderosos y el Abad ya no la
habitaba. En 1524 el Cardenal Beaton representando al Abad, otorga parte
de las tierras de la Abadía a su amante y le entrega dos de las iglesias
de la Abadía a sus hijos ilegítimos. En 1606 El
Parlamento le otorga la propiedad de la Abadía a James, Marqués de
Hamilton quien como el último Abad de Arbroath se convirtió al
Protestantismo. Muchos de los 40
monjes continuaron viviendo en la Abadía, pero, con el tiempo se fueron o
se murieron y, con los años, la Abadía se convirtió en cantera y allí
se guardó material de construcción para el resto de Arbroath. Por Monica Loreto quien visitó Arbroath en Julio de 2001. |